1570 | 1575 | 1647 | 1657 | 1730 | 1751 | 1822 | 1822 | 1835 | 1868 | 1877 | 1906 | 1922 | 1928 | 1939 | B | 1958 | 1960 | 1960 | B | C | 1965 | 1971 | 1985
2005 | 2007 | 2010 | 2014 | 2015
Agradecemos a las fuentes consultadas
03 marzo 1985
Terremoto ALGARROBO-MELIPILLA
La tarde del domingo 3 de marzo de 1985 había transcurrido en Chile como casi todas las tardes de aquel lejano y caluroso verano. Apacible, familiar y canicular. Quizás lo único diferente era que ese día los cielos habían aparecido levemente nublados en las regiones centrales, acababa de jugar la selección nacional de fútbol en el extranjero y al día siguiente miles de estudiantes, que se despedían con nostalgia de la temporada veraniega, se aprestaban a ingresar a escuelas y colegios.
Pero, a las 19.47 hrs, todo cambió de golpe. La tierra comenzó a moverse compulsivamente, anunciando un terremoto de gran magnitud, que alcanzaría con el correr de los minutos una intensidad de 7,8 en la escala de Richter. Con epicentro en la costa central de la región de Valparaíso, el terremoto se había producido como consecuencia de una falla inversa entre placas. La placa de Nazca, que avanzaba hacia el este, había hecho un violento contacto con la placa de Sudamérica, que avanzaba a su vez hacia el oeste.
Daños millonarios
El sismo, que se sintió entre la región de Antofagasta y la región de Los Lagos, alcanzó su mayor violencia en la zona central del país. Los daños fueron catastróficos, especialmente en zonas puntuales como Santiago, San Antonio y Valparaíso. En localidades rurales y semirurales de las regiones Metropolitana, de O’Higgins y del Maule (como Melipilla, Alhué y Rengo) el terremoto fue especialmente destructivo, lo que se constató con el derrumbe de numerosas construcciones y edificaciones hechas de adobe (material hecho a partir de una masa de barro, arcilla y arena, mezclada a veces con paja, moldeada en forma de ladrillo y secada al sol).
Pero no sólo se cayeron casas. También se interrumpieron los servicios básicos, se registraron numerosos deslizamientos de tierra y grandes roturas de pavimento en la Ruta Panamericana, el puerto de San Antonio quedó prácticamente inutilizable, Valparaíso perdió el 50 por ciento de su capacidad para manejar carga, muchos caminos secundarios quedaron intransitables y se reportaron caída de puentes y daños considerables en la infraestructura de las ciudades y localidades afectadas. El recuento final de víctimas también fue muy penoso. Fallecieron 177 personas, mientras 2.575 resultaron heridas. Más de 142 mil viviendas resultaron destruidas y se reportaron más de 670 mil damnificados. Los daños totales, en tanto, fueron avaluados en más de 1.046 millones de dólares.
Pero el perjuicio no fue solamente económico sino que también psicológico. Muchos chilenos quedaron verdaderamente traumatizados con la intensa experiencia, aprendiendo y sufriendo en carne propia la enseñanza de que el nuestro es uno de los países más sísmicos de la tierra. Los chistosos de siempre aseguraron que lo único positivo que dejó el movimiento sísmico fue la invención posterior del “terremoto”, bebida alcohólica preparada con vino pipeño y helado y que en la actualidad goza de gran popularidad entre jóvenes, adultos y dipsómanos declarados.
NOTA DEL Instituto de Ingenieros de Chile
El domingo 3 de Marzo de 1985 a las 19:47 hora local (22:46:56:8 GMT), se produjo un terremoto de magnitud Richter 7.8, con epicentro en el mar entre Valparaíso y Algarrobo a unos 20 km de la costa y unos 15 km de profundidad. Por sus características, este terremoto es el más destructivo que haya afectado a la zona central en el presente siglo, después del de agosto de 1906.
El sismo se inserta dentro de los grandes terremotos ocurridos en la zona desde 1575, con una periodicidad cercana a los ochenta años; pero llama la atención que en términos energéticos es bastante menor que los otros de la serie.
El movimiento fue sensible entre Copiapó (27º Latitud Sur) y Temuco (30º Latitud Sur) y según informaciones de prensa, fue percibido en diversas localidades argentinas e incluso en Buenos Aires. La zona afectada por el sismo cubre un área que supera los 500 km en dirección norte a sur y a la latitud de Algarrobo alcanza más de 200 km de ancho. Los daños se extienden incluso a algunas localidades de la provincia de Mendoza en territorio argentino. El sismo afectó un área con una población de seis millones de habitantes, ocasionando 147 víctimas fatales y 2.000 heridos. El reducido número de víctimas que hubo que lamentar se debió a una afortunada circunstancia: el día y hora del sismo. Si el terremoto se hubiera producido en la noche, atrapando a sus moradores en las numerosas viviendas derrumbadas, el número de víctimas fatales habría sido considerablemente mayor.
Se produjeron extensos y severos daños en las instalaciones portuarias de Valparaíso y San Antonio; en obras de infraestructura vial como caminos y puentes; en hospitales, escuelas y diversos servicios esenciales. La mayoría de los daños en vivienda afectaron a casas de adobe o de albañilería sin refuerzo, de los barrios antiguos de las ciudades. Tal es el caso en Valparaíso, San Antonio, Llolleo y el sector poniente de Santiago. En estos mismos lugares fue importante el daño en iglesias y monumentos históricos. Fuertemente afectadas resultaron ciudades agrícolas como Melipilla, Curacaví, Rengo, María Pinto, Machalí y Alhué. El efecto del terremoto en la comuna de Melipilla, por ejemplo, alcanzó a 10.800 viviendas dañadas, 7560 irrecuperables; 22 escuelas dañadas, de ellas 7 irrecuperables. De una población de 64.000 habitantes, 57.000 quedaron damnificados.
VALORES: Las aceleraciones fueron particularmente altos en la costa siendo los mayores registros en estación Llolleo: 0.669g horizontal y 0.852g vertical.
FUENTE: GUIOTECA.COM / SISMO24.CL